La cadena Sensebene inaugura otro centro de estética, salud y belleza en Madrid, de la mano de una familia inversora toledana que abrirá dos más en breve
La llegada a la cadena de centros especializados en estética corporal Sensebene de franquiciados como la familia toledana García-Galiano (cuya cabeza visible es Margarita Clemente de Diego García-Galiano), que no contenta con inaugurar casi al unísono los centros de su familia en las madrileñas calles de Antracita (en el barrio de Legazpi) y Ortega y Gasset (en el de Salamanca), ya selecciona local para inaugurar en Toledo antes del verano, “si las condiciones inmobiliarias que exigen se normalizan, porque piden rentas que son absolutamente disparatadas”, es toda una garantía de que las perspectivas de expansión de la marca no son exageradas: sus responsables no descartan cerrar el año 2010 con una red próxima al medio centenar de unidades operativas.
La tradición, el haber vivido en casa desde pequeña la apuesta por el negocio propio (esta familia fue pionera en el transporte de pasajeros en autobús entre las capitales toledana y madrileña), hace que Margarita Clemente de Diego vea con naturalidad invertir, en unos momentos en los que otros se echan para atrás, y hacerlo en un sector que, al menos aparentemente, debería de verse afectado por la crisis del consumo. “Nada más lejos de la realidad: la estética y la belleza no bajan nunca, ni en momento tan poco dados al gasto como los que vivimos en la actualidad. Pero si hasta los telediarios hablan de tratamientos novedosos…”, asegura la cabeza visible de la familia García-Galiano, quien dice haberse sentido atraída desde el principio por la filosofía de esta marca, basada en la profesionalidad, la confianza, la calidad, una atención óptima al cliente y una innovación constante de aparatología y de nuevas técnicas.
“Esta nueva franquicia cimienta su estrategia de empresa sobre una apuesta firme por las personas, que junto con las últimas tecnologías estéticas, hacen posible ofrecer servicios de gran calidad y confianza“, señala Margarita Clemente de Diego, quien explica que, como cabeza visible de su familia en esta inversión, ha optado por la franquicia, en lugar de abrir centros por cuenta propia, porque “soy práctica, y no hubiese sabido seleccionar a las empleadas adecuadas, elegir el aparataje correcto, decidir qué precio asignar a cada servicio, desarrollar los protocolos de atención al público, etcétera. Y la franquicia te lo da todo hecho. Su formación, por ejemplo es espectacular: 80 horas de curso inicial, que te permiten, además de dar los tratamientos, explicarle a fondo a las clientas en qué consiste cada uno, para qué es beneficioso, etcétera”. Esta emprendedora asegura que el apoyo de la central “ha sido muy bueno en todas las facetas que pueden inquietar a una persona que empieza desde cero”.
Esta nueva multifranquiciada de Sensebene asegura que se trata de la mejor oferta del mercado, “tanto en la calidad humana de sus responsables, como en la variedad de su oferta, que cimienta su estrategia de empresa sobre una apuesta firme por las personas, lo que junto con las últimas tecnologías estéticas, hacen posible ofrecer a las clientas servicios de gran calidad y confianza”. Margarita Clemente de Diego está encantada de que la gente del barrio, “lo mismo mujeres mayores que chavales jóvenes, interesados en la fotodepilación”, entre en su centro a preguntar, a informarse y la feliciten “porque dicen que no había un concepto de negocio similar en todo el distrito”.
El establecimiento de 70 metros cuadrados de la familia García-Galiano se compone de tres cabinas (fotodepilación por luz fotopulsada, presoterapia-electroestimulación-infrarrojos y cavitación-electroporación-limpiezas faciales), además de una sala iluminada con luz natural para la máquina de vibrofitness (que contaría con espacio para un segundo aparato) y una sala para el descanso de las dos auténticas expertas que se encargan de los tratamientos.
Sensebene son centros de estética, belleza y salud corporal, que poseen las mejores máquinas del mercado, fabricadas en Europa, homologadas y testadas, ofertando electroestética de última generación. La inversión inicial es de 36.500 euros, con un royalty de explotación de 400 euros al mes y uno de publicidad de 100 euros. Si no se contara con toda la inversión, Sensebene ayuda en la gestión de las negociaciones con las entidades de crédito para adquisición de préstamos y fondos ICO. Los requisitos mínimos de local son 50 metros cuadrados de superficie, en poblaciones de 30.000 habitantes, a pie de calle o dentro de un gran centro comercial. Además, la central también realiza el “llave en mano” facilitando al inversor la entrada en el negocio sin necesidad de tener que involucrarse en la búsqueda, remodelación y adecuación del local.
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